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Redacción de Los Reporteros

La naturaleza parece no dar respiro en la provincia de Chubut. Lo que se esperaba que fuera un alivio determinante, las lluvias de las últimas horas, terminó siendo apenas un respiro temporal. Según informaron las autoridades del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, el incendio que afecta al Parque Nacional Los Alerces y zonas aledañas sigue presentando focos activos y de gran intensidad.

Una lucha desigual contra el viento El principal obstáculo no es solo el fuego, sino las ráfagas de viento que cambian de dirección constantemente, reavivando brasas que parecían controladas. El terreno, caracterizado por pendientes pronunciadas y vegetación densa, impide que las cuadrillas terrestres lleguen con facilidad a los puntos calientes.

"La lluvia ayudó a bajar la temperatura del suelo, pero no penetró en la profundidad de la biomasa seca, por lo que el fuego sigue corriendo por debajo", explicaron especialistas en el lugar.

Héroes en la línea de fuego Más de 200 brigadistas, apoyados por aviones hidrantes y helicópteros con helibaldes, trabajan en turnos agotadores para rodear el perímetro. El operativo cuenta con el apoyo de diversas provincias y del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, en un despliegue que busca evitar que las llamas alcancen zonas pobladas o complejos turísticos.

El impacto ecológico El daño es, por ahora, incalculable. Alerce milenarios, coihues y ñires han sido reducidos a cenizas. La fauna local también sufre desplazamientos forzados y pérdida de hábitat en una de las reservas más importantes de la biosfera en Argentina.

Desde Los Reporteros, seguimos de cerca la labor de los combatientes y la evolución del clima, que será clave en las próximas 48 horas para determinar si el incendio puede finalmente ser contenido.

Autor: admin