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Redacción Los Reporteros

La zona del Congreso de la Nación se convirtió ayer en un escenario de alta tensión. Cientos de jubilados y pensionados, acompañados por organizaciones sociales, se movilizaron para reclamar contra el veto a la movilidad jubilatoria y la pérdida del poder adquisitivo. Sin embargo, la jornada terminó de la peor manera cuando las fuerzas de seguridad aplicaron el protocolo antipiquetes.

Entre empujones y forcejeos, la policía utilizó gas pimienta para dispersar a los manifestantes, muchos de ellos personas de avanzada edad que quedaron atrapadas en medio del tumulto. Las imágenes de jubilados con los ojos irritados y siendo asistidos en la vereda se viralizaron rápidamente, despertando un fuerte rechazo en la opinión pública.

El reclamo de fondo

La protesta no es aislada. Los jubilados denuncian que la canasta básica para un adulto mayor ya es inalcanzable con los haberes actuales:

  • Recorte en medicamentos: Denuncian la quita de cobertura en fármacos esenciales.
  • Pérdida frente a la inflación: Aseguran que el aumento de las tarifas y los alimentos dejó a la jubilación mínima por debajo de la línea de indigencia.
  • Pedido de justicia: Exigen una recomposición urgente que les permita cubrir al menos las necesidades básicas de salud y alimentación.

El impacto en nuestra región

En Berisso y La Plata, donde los centros de jubilados tienen una presencia histórica y muy activa, la noticia cayó como un balde de agua fría. Muchos vecinos de la zona suelen viajar a estas marchas para representar a los centros locales. "Ver a un par siendo gaseado por pedir un aumento es algo que nos duele a todos, no importa el color político", comentó un referente de un centro de jubilados local a nuestro portal.

Autor: admin