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SOCIEDAD – Redacción Los Reporteros

 

Después de tres semanas de angustia, cadenas de oración y un pronóstico reservado, llegó la noticia que todos esperaban. Bastián Jerez, el niño que permanecía en coma farmacológico tras el fuerte impacto sufrido en las playas de Pinamar, despertó y comenzó a interactuar con su entorno.

El hecho ocurrió en las últimas horas en el hospital donde se encuentra internado. Según relataron sus familiares a los medios, el pequeño no solo abrió los ojos, sino que pudo identificar a su mamá y a su papá, un paso fundamental que marca el inicio de una recuperación que, aunque será larga, hoy tiene un horizonte de luz.

Un proceso de recuperación lento pero firme

Los médicos que atienden a Bastián explicaron que, tras haberle retirado la asistencia respiratoria y la sedación, el niño respondió de manera favorable a los estímulos. "El daño cerebral era la mayor preocupación, pero el hecho de que reconozca a sus seres queridos es una señal neurológica excelente", indicaron desde el centro de salud.

Cabe recordar que el accidente se produjo cuando Bastián fue embestido por un vehículo de gran cilindrada en una zona de dunas. El caso reabrió el debate sobre la falta de controles en el uso de cuatriciclos y motos de agua durante la temporada de verano.

La fuerza de la comunidad

Durante los 21 días que duró el coma, la historia de Bastián se hizo viral, generando una movilización solidaria en redes sociales bajo el hashtag #FuerzaBastián. Hoy, esa misma comunidad celebra su despertar. Sus padres, aunque cautos, no ocultan su alegría: "Sabemos que falta mucho, pero hoy nuestro hijo volvió a nacer".

Autor: admin