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POLÍTICA / NACIONAL

 

La tregua política por el alivio financiero duró apenas unas horas. Tras conocerse que la Argentina no deberá pagar —por ahora— los 16.000 millones de dólares por la expropiación de la petrolera, el gobernador Axel Kicillof salió al cruce de las críticas del oficialismo nacional con un fuerte posteo en sus redes sociales.

Kicillof, quien fuera uno de los principales impulsores de la nacionalización durante el gobierno de Cristina Kirchner, aseguró que el fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York "desnuda la mentira de los que querían entregar la empresa". Además, sostuvo que sin esa decisión estratégica, hoy la Argentina no tendría el control de los recursos energéticos que son el motor de la economía actual.

El choque con la Casa Rosada

Desde el entorno de Javier Milei, la reacción inicial fue de cautela técnica, pero el Presidente no tardó en repostear mensajes que tildan a la expropiación como un "error jurídico carísimo" que, a pesar del fallo favorable de hoy, mantuvo al país en vilo y con riesgo de embargos durante años.

Kicillof respondió con dureza: "Hay quienes festejan los fallos en contra y se amargan cuando la Argentina gana. La recuperación de YPF no fue un capricho, fue la decisión de recuperar nuestra soberanía energética frente a una empresa que solo giraba dividendos al exterior y no invertía en el país".

La clave regional: Berisso y la Destilería

En nuestra región, este cruce tiene una lectura especial. Mientras Kicillof refuerza la idea de una YPF estatal y productora, el modelo de Milei apunta a una mayor apertura al capital privado y eficiencia de mercado. Para los trabajadores de la Refinería La Plata y las familias de Berisso que dependen de la petrolera, el debate no es solo ideológico, sino que define el futuro de la inversión en el complejo industrial local.

Autor: admin