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BUENOS AIRES - Los Reporteros

 

– Los números no mienten y la calle lo confirma: marzo fue un mes crítico para el consumo en Argentina. El retroceso registrado es el más profundo de los últimos 14 meses, marcando una tendencia preocupante que afecta no solo a artículos de limpieza o perfumería, sino también a la canasta básica alimentaria.

El informe detalla que la caída fue transversal, aunque se sintió con especial fuerza en los autoservicios independientes y almacenes de barrio, donde los consumidores han dejado de comprar "por stock" para pasar a la compra diaria y fraccionada.

Radiografía de la crisis en las góndolas

El hundimiento del consumo se explica por varios factores que convergen en este inicio de año:

  • Precios por las nubes: A pesar de la desaceleración de la inflación que anuncia el Gobierno, los precios acumulados siguen estando muy por encima de los ajustes salariales.
  • Cambio de hábitos: Los clientes migran masivamente de las primeras marcas a las "marcas blancas" o mayoristas para intentar que el sueldo llegue a fin de mes.
  • El fin de los "gustitos": El rubro de bebidas y artículos de cuidado personal son los que muestran las bajas más estrepitosas, ya que las familias priorizan exclusivamente la comida.

El panorama en los comercios de Berisso

En una recorrida de Los Reporteros por los centros comerciales de la ciudad, los comerciantes locales coinciden en el diagnóstico. "La gente entra con la plata justa. Ya no te piden un kilo de algo, te piden 'doscientos pesos de esto' o 'lo que me alcance con esto'", relató un almacenero de la zona de Villa San Carlos.

Esta caída del consumo masivo impacta directamente en la recaudación local y pone en riesgo la sostenibilidad de los pequeños comercios, que deben enfrentar subas en los servicios públicos con cada vez menos ventas.

Autor: admin