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Por Redacción Los Reporteros

Un escenario de espanto, abandono absoluto y desidias intrafamiliares conmociona por estas horas a la provincia de Mendoza y resuena con fuerza en todo el país. Tras una denuncia vecinal, las autoridades policiales y judiciales descubrieron en el interior de una vivienda el cuerpo sin vida de un jubilado de 81 años, quien falleció a causa de un cuadro de desnutrición severa, deshidratación y falta de asistencia médica básica. Por el hecho, la Justicia ordenó la inmediata detención de su hijo, un hombre mayor de edad que convivía con él y estaba a cargo de su tutela.

El trágico desenlace se produce en un semestre de altísima vulnerabilidad para la clase pasiva, donde el desamparo de los adultos mayores se ubica en el centro de las discusiones comunitarias, cruzado por el crudo debate económico sobre la licuación de los haberes de la ANSES y la asfixia del bolsillo que obliga a millones de familias a recortar gastos esenciales de subsistencia y salud.

Una escena de abandono sistemático

El procedimiento se desencadenó cuando efectivos de la policía local acudieron a una finca de la capital provincial tras reiterados llamados de los residentes de la cuadra, quienes alertaron que hacía días no veían al anciano y que de la propiedad emanaban olores extraños. Al ingresar al domicilio, los uniformados y el personal médico de emergencias se encontraron con un cuadro desgarrador: la víctima yacía en una cama en condiciones de higiene deplorables, con un deterioro físico extremo compatible con meses de privación alimentaria y abandono sanitario.

Los primeros datos arrojados por el informe de la autopsia médico-forense confirmaron la gravedad del caso:

  • Falla multiorgánica por inanición: El cuerpo del jubilado presentaba un peso muy por debajo del límite biológico saludable, desencadenando un paro cardiorrespiratorio irreversible por la falta prolongada de nutrientes y líquidos.
  • Ausencia de medicación crónica: Los peritos científicos constataron que las patologías de base del anciano no estaban siendo tratadas, detectando un total desabastecimiento de insumos farmacéuticos en la propiedad.
  • Bloqueo de comunicación: Los testimonios vecinales indicaron que el hijo conviviente restringía de forma sistemática el ingreso de otros familiares o asistentes sociales de los foros de contención barriales.

La imputación penal y los límites de la responsabilidad filial

Ante la contundencia de las pruebas recolectadas en el lugar del hecho, la fiscalía de instrucción de turno dispuso la detención del hijo de la víctima bajo la grave imputación de "Abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo", un delito que contempla penas de prisión efectiva muy severas en el Código Penal argentino. Los investigadores intentan determinar si el detenido se quedaba con los haberes jubilatorios de su padre mientras lo mantenía en condiciones de encierro y privación.

Este caso de horror intrafamiliar sale a la luz en una jornada de fuerte tensión institucional, donde el malestar social por la pérdida de la red de contención estatal —mientras el FMI exige profundizar los ajustes previsionales y las tarifas de luz y gas se preparan para aumentos por encima de la inflación en junio— expone las fisuras más dolorosas del tejido social. La comunidad mendocina convocó a una pacífica vigilia frente a la vivienda de la víctima para exigir que la Justicia actúe con la máxima celeridad y severidad contra el acusado, transformando el dolor barrial en un desesperado reclamo de protección para los abuelos desamparados de todo el territorio nacional.

Autor: admin