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Por Redacción Los Reporteros 

 

Mientras desde el Poder Ejecutivo se celebran metas macroeconómicas, superávit fiscal e indicadores financieros, en las calles de la Provincia de Buenos Aires y de todo el país se libra una batalla diaria, silenciosa y desgastante por la subsistencia.

La postura adoptada por el presidente Javier Milei frente al deterioro de los ingresos populares ya no es solo una estrategia de ajuste económico: se ha transformado en una muestra de marcada apatía e insensibilidad institucional. Minimizar las dificultades para acceder a la canasta básica o desestimar el impacto que el congelamiento salarial y las tarifas tienen sobre el bolsillo familiar implica desconocer deliberadamente el sufrimiento de millones de compatriotas.

Como advirtió con severa lucidez el cardenal Ángel Rossi en las últimas horas: "Si la gente dice que no llega a fin de mes, es porque no llega. No creo que a nadie le dé gusto decir eso". La voz del Episcopado no hace más que poner en palabras lo que los cronistas de este portal constatan a diario en cada cobertura: jubilados recortando remedios esenciales, trabajadores formales que ceden ante la pobreza, y postales desgarradoras como la de miles de jóvenes y adultos acampando durante cuadras enteras en el Conurbano para disputar apenas un puñado de vacantes laborales.

Negar la evidencia no la desaparece. Gobernar requiere escuchar, empatizar y reparar, no subestimar el dolor social desde la comodidad de una planilla de cálculo o la pirotecnia de las redes sociales.

 

Esta desconexión entre el discurso del Gobierno y la experiencia popular no es una abstracción teórica; se refleja cotidianamente en las coberturas de este portal:

  • El colapso de la búsqueda de empleo: Postales desgarradoras como las de Ezeiza, donde alrededor de cinco mil personas acamparon durante la noche a lo largo de más de diez cuadras para competir por apenas cuarenta vacantes en una distribuidora mayorista, muestran la desesperación de jóvenes sin primer empleo y de adultos mayores desplazados del mercado formal.
  • El repliegue de la contención sanitaria: La desarticulación de programas históricos de distribución gratuita de medicamentos en centros de salud de atención primaria —como el programa Remediar— y los recortes en los insumos para jubilados exponen a los sectores más vulnerables a enfermedades crónicas prevenibles, sobrecargando de manera crítica a los hospitales públicos provinciales y municipales.
  • La presión incesante sobre los ingresos: El reciente levantamiento judicial de las medidas cautelares que congelaban las tarifas eléctricas en el territorio bonaerense trasladará nuevos aumentos directos a los hogares y comercios de barrio, en un contexto donde los salarios y haberes jubilatorios permanecen rezagados.

Gobernar una nación requiere escuchar, empatizar y reparar, no subestimar el dolor social desde la frialdad de una planilla de cálculo o la pirotecnia discursiva en las redes sociales. El superávit fiscal carece de sustentabilidad humana e institucional si se erige sobre la pobreza estructural de la población y el desamparo de quienes más necesitan del Estado.

 

Las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, en las que cuestionó la frase «no llegar a fin de mes» calificándola como una "pelotudez del tamaño de una casa" y preguntando "¿cómo vive durante 10 días una persona sin comer y sin beber?", encendieron una fuerte polémica. Frente al argumento literalista del mandatario, tanto la ciudadanía como referentes sociales respondieron visibilizando las maniobras cotidianas de subsistencia que sostienen las familias argentinas.

Voces de la calle y estrategias de subsistencia

En relevamientos realizados en la vía pública y comercios de barrio, vecinos y trabajadores respondieron directamente al planteo presidencial explicando qué significa realmente "no llegar a fin de mes":

  • Uso del crédito y sobreendeudamiento para comer:

    "No nos morimos de hambre al día 20 porque tarjeteamos la comida. Compramos los fideos y la leche en cuotas o pagamos el mínimo de la tarjeta de crédito. El mes que viene pagás los intereses y cada vez debés más, pero tenés que comer hoy".

  • Recorte de medicamentos y deudas de servicios:

    "Tengo 68 años y no es que no coma al día 21. Tuve que dejar de tomar la medicación de la presión todos los días y empezar a tomarla día por medio. Dejé de pagar la luz para que me alcance para la carne. No llegar a fin de mes no es morirse, es vivir debiéndole a todo el mundo y resignando salud".

  • Reducción drástica del menú familiar:

    "Al día 20 se acaba la plata del sueldo. Los últimos diez días del mes se come arroz, polenta o lo que haya en la alacena. Se saltea la cena de los adultos para que cenen los chicos. Si el Presidente cree que llegar a fin de mes significa comer lomo hasta el día 30, no entiende la vida de un laburante".

  • Préstamos familiares y "changas" informales:

    "Tengo dos trabajos y aun así a mitad de mes ya no me queda resto. Pido prestado a mis viejos, hago changas los fines de semana o vendo ropa usada por internet para cubrir los últimos diez días. Decir que es una 'mentira' demuestra una desconexión total con la realidad social".

La respuesta institucional y social

  • La postura de la Iglesia: El vicepresidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi, cruzó los dichos oficiales señalando: "Si la gente dice que no llega a fin de mes, es porque no llega. No creo que a nadie le dé gusto decir eso. Yo le creo a la gente".
  • La realidad según los indicadores de consumo: Diversos relevamientos privados e informes de consultoras económicas coinciden en que la expresión "no llegar a fin de mes" refleja un fenómeno de morosidad cruzada, donde más del 55% de los hogares acude a financiamiento (tarjetas, préstamos personales o fiado en comercios de cercanía) para cubrir la canasta básica de alimentos y servicios esenciales.

Desde la redacción de Los Reporteros, continuaremos dando testimonio directo de la realidad de los barrios y fiscalizando el impacto de las políticas públicas sobre la vida de la comunidad.

Autor: admin